miércoles, 30 de noviembre de 2011

sábado, 19 de noviembre de 2011

Los Mercenarios

Pocos saben sobre la existencia de Los Mercenarios, sólo Los Príncipes de Diamantes y La Cúpula.

Antiguamente, mucho antes de La Caída no existía este grupo de hombres ya que el comercio tanto con otras ciudades flotantes como con la superficie del planeta era algo habitual. Durante las guerras estos mismo comerciantes se dedicaban al contrabando vendiendo sus mercancías al mejor postor y por entonces la tecnología permitía a cualquiera realizar el viaje entre la superficie y las capas de la atmósfera en las que se situaban las ciudades.

Con La Caída la tecnología se perdió, el comercio con la superficie se convirtió en un absurdo. las naves de mayor tonelaje se ensamblaron con B-X01, las de menor tamaño fueron desmanteladas o reutilizadas como transporte entre las distintas áreas de la ciudad. Nacieron Los Mercenarios.

Según los datos de La Cúpula se conoce como Los Mercenarios a un grupo de hombres y mujeres que son instruidos desde su nacimiento en la investigación de la recuperación de la superficie del planeta y que debido a los viajes que deben realizar a esta se ven obligados a portar un traje que soporta el cambio de presión entre la situación de B-X01 y la superficie terrestre. No pueden vivir fuera de sus trajes ni en la ciudad ni en la superficie de la tierra. No tienen establecimiento fijo en la ciudad. Viven en sus naves formadas por dos espacios: La Bodega que es si misma constituye una nave independiente y que es la que atraca en el Puerto Diamante y El Hogar, espacio principal que jamás atraca en la ciudad, se considera un tipo de nave nodriza al que nadie ajeno a Los Mercenarios tiene derecho a entrar debido a que se ha construido de tal forma que reproduzca las propiedades de los trajes que llevan y así puedan alimentarse, asearse y reproducirse como cualquier otro ser humano.

Los Príncipes de Diamante por el contrario saben que las expediciones a la superficie por parte de Los Mercenarios está dando sus frutos, desde hace siglos llegan naves a Puerto Diamante cargadas con restos de las civilizaciones perdidas y muestras vegetales y animales de las nuevas especies que pueblan el planeta. Los Príncipes de Diamante ocultan esta información haciendo creer a La Cúpula y gran parte de la población de la ciudad de que se trata ni más ni menos que nuevas creaciones de los Laboratorios y se enriquecen de los descubrimientos ajenos. A todo esto Los Mercenarios no dicen nada. la vida en la ciudad hace siglos que dejó de tener sentido, pero tampoco pueden dejar B-X01 de lado, saben del poder de Los Príncipes de Diamante y que su erradicación sería el resultado de ponerse en su contra.

En su origen cualquiera podía unirse a Los Mercenarios. En la actualidad, debido a su secretismo, sólo el hijo de uno de ellos puede seguir con el "trabajo" de su progenitor. Si bien es cierto que ciertos elementos que han mostrado su oposición a La Cúpula, en lugar de ser eliminados, han pasado a formar parte de Los Mercenarios debido a que el único requisito necesario es ponerse traje.

El traje de Los Mercenarios consiste en dos piezas de metal adaptables al movimiento del cuerpo humano que se introduce dentro de ellas, recuerda a las escamas de un reptil en la textura y forma, no así en el color, de sus micropiezas unidas por aleaciones atómicas. Ambas piezas una vez encajadas se cierran por dos mecanismos en los costados con unas llaves que únicamente se encuentran en la entrada de El Hogar de las naves donde habitan. La casa está cubierta por completo por un cristal opaco de color negro. Los Mercenarios pueden ver por este cristal pero nadie puede ver su rostro, esto es debido que el aislamiento con el exterior hace que la piel del mercenario se vuelva blanquecina, casi cadavérica, siendo poco agradable a la vista. El traje crea una película alrededor del cuerpo del que lo porta que sirva para mantener una presión estable independientemente de los cambios en el exterior. Para poder respirar necesitan un tanque de oxígeno que llevan colgado en la espalda y un tubo que va desde el tanque hasta una apertura bajo zona de la barbilla del traje. Tubo y tanque están construidos del mismo material que el traje para que tampoco tengan problemas con los cambios de presión.

martes, 15 de noviembre de 2011

Botones.

ASBPH001B-X01 era el código de uno de los robots de asalto existentes durante la guerra de las ciudades. Una vez acabado el conflicto pasó a formar parte de la seguridad de la ciudad. Tras La Caída su memoria fue borrada y su sistema reprogramado para participar en las peleas de máquinas que pasaron de ser ilegales a considerarse el mejor medio para entretener a la población y en las que de robots de aspecto humanoide se pasó a máquinas de amplia capacidad destructiva de tal manera que dejaron de permitir la asistencia a los ruedos de combate a retransmitirlo en grandes pantallas de cualquier barrio, aún así los corredores de apuestas aumentaban cada día y la cantidad de dinero que movían se duplicaba por momentos.

ASBPH001b-X01 alcanzó la gloria en la primera época, en aquella en la que interesaba más la forma de vencer y no la rapidez ni cantidad de enemigos derrotados. Él era un estratega, no un asesino. Cuando se empezó a enfrentar a creaciones que le sacaban tres cuerpos de altura y de anchura e iban armados hasta los dientes empezó su caída. El dorado de todas sus piezas hacía años que se había apagado pero había logrado mantenerlas encajadas en su sitio,con los nuevos adversarios extraño era el día en que no perdía un brazo o una pierna y su dueño no tenía los conocimientos ni el dinero necesario para hacer una reparación adecuada, por eso empezaron a reparar esas piezas a base de taladros, remaches, tornillos que nadie podía asegurar su origen pero que estaba claro que no servían para un robot de esas características. Fue entonces cuando comenzaron a llamarlo Botones.

El último combate de Botones pasó desapercibido, tal vez debido a que no duró más de un suspiro o porque nadie había apostado por él. Casi supuso su destrucción completa y su dueño no quería pagar la reparación. Sin embargo, un Príncipe de Diamante se interesó por él. Pagó el triple de lo que habría valido en la época en la que fue creado y tras repararlo hasta dejarlo completamente operativo y modificar una parte de su programación lo puso a trabajar en el Puerto Diamante.

Botones dejó de lado la guerra y la lucha para dedicarse al comercio. El propio robot pensó que era una ocupación completamente absurda teniendo en cuenta que B-X01 era la única ciudad que quedaba en el planeta. Pronto descubrió que ese lugar llamado Tierra ocultaba muchos secretos y que en aquella ciudad había muchos clanes además de aquellos como el de su antiguo amo que se dedicaba a todo tipo de apuestas o como el de su nuevo amo, los Príncipes de Diamantes, o como Los Mercenarios, mercaderes y contrabandistas.

lunes, 14 de noviembre de 2011

Viaje Nocturno.

Dos chicas con no más de 12 años ocupan los asientos centrales del metrovión. Al final oculto entre la oscuridad de la noche y las sombras que proyectan las luces del exterior y del interior del transporte casi no se pude ver su rostro pero mantiene la mirada fija en las dos chicas. de vez en cuando se pasa la lengua entre los dientes y por los labios como saboreando una presa a la que aún está acechando, sobre todo cuando los cuerpecitos de las dos chicas saltan cuando el transporte toma tierra o despega saltando de un lado a otro de la ciudad, por un lado, por otro lado se debe a la ropa que llevan más propia para mujeres con algunos años más.

Poco a poco el transporte va quedando vacio, no hay conductor, las líneas nocturnas tienen piloto automático. Cuando quedan tres paradas para que el metrovión llegue al final de la línea solo quedan en su interior las dos chicas y el extraño pasajero del final del mismo. Lentamente se levanta, es un hombre que aparenta unos 30 años. Avanza despacio, como una araña, apoyando sus manos en los asientos vacíos y sin apartar los ojos de sus presas. Llega hasta ellas y se sienta enfrente de una de ellas. Estira una mano y la pone sobre la rodilla de la muchacha, la acaricia y cuando pretende comenzar a ascender por la pierna de la joven esta abre los ojos de par en par y con un movimiento demasiado rápido para los ojos del hombre lo empuja y pone su manita alrededor del cuello de su agresor. Este abre los ojos sorprendidos, la sonrisa ha desaparecido de su rostro y el terror hace acto de presencia, es incapaz de retirar la mano de la chica, tampoco se pude mover y poco a poco se queda sin aire.

Su vista periférica hace que perciba un movimiento, la otra niña se ha despertado y lanza un arañazo a los ojos del hombre, al instante lo único que ve es negro. Poco después siente un pinchazo en la mejilla, un tirón, le quema la cara y algo gotea. Escucha como si alguien masticara y chirriaran unos dientes. Una idea viene a su cabeza pero cree que es imposible hasta que las sensaciones se repiten, intenta pelear y soltarse, sólo consigue patalear y aunque golpea a las chicas no consigue nada, por eso decide gritar pero no hay nadie alrededor, nadie en el transporte ni en sus alrededores.
Cuando el metrovión regresa a la estación no hay nadie en su interior y la pequeña mancha de sangre en uno de sus cristales queda automáticamente eliminada cuando tiene lugar el proceso de limpieza del transporte tanto exterior como interior. Al día siguiente tiene el aspecto de no haber ocurrido nada.